Sobre la virtud de diseñar.

La arquitectura va mucho más allá del refugio para el que nació, y del formalismo y la percepción que la dirigieron. La arquitectura se ha convertido en un hábitat a todos los efectos. El ser humano pasa el 90% de su tiempo dentro de espacios cerrados, y éstos han pasado a constituir su medio habitual de vida.

El papel de arquitectos y diseñadores tiene más peso que nunca en la calidad de vida contemporánea. La arquitectura entra en una nueva dimensión: diseñar ecosistemas para la biología y psicología de una especie, diseñar para la vida. Nunca hemos tenido tantas herramientas, tanto conocimiento y tanta tecnología a nuestro alcance; tampoco tanta responsabilidad.

Nuestra relación con el mundo exterior depende, hoy más que nunca, del diseño de la envolvente, que determina al abrirse y cerrarse la calidad de los espacios interiores, la contextualización de la arquitectura, la noción del tiempo de los usuarios, su nivel de bienestar, su salud, su estado de ánimo, la percepción de lugar y la cultura, la eficiencia energética y la conexión con la naturaleza.

De la vivienda al aeropuerto, de la oficina a la consulta médica, todos buscamos la silla en la zona con iluminación más atractiva, texturas más agradables y una visual más estimulante.

Diseñar para la vida es un espacio que invita a hacer arquitectura saludable y sostenible hasta la médula.

01

Diseñar arquitectura que cuida e inspira.

02

Diseñar con conocimiento de causa.

03

Diseñar abriendo el interior al entorno, a la luz, las vistas y el aire fresco.

04

Diseñar arquitectura responsable, en escala y con identidad local.

05

Diseñar espacios confortables, que favorezcan el bienestar.

06

Diseñar la gestión de la energía con lo pasivo sin subestimar lo inteligente.

07

Diseñar con los recursos, las oportunidades y la excepcionalidad de cada emplazamiento.

08

Diseñar con ergonomía, funcionalidad y tecnología.

09

Diseñar con materiales naturales y texturas que hagan sentir.

10

Diseñar ambientes luminosos e inspiradores, que mejoren el estado de ánimo.

11

Diseñar espacios de calidad, templados y energizantes.

12

Diseñar para la vida.

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