Torre Bolueta. Imagen de la torre de 88 m de altura. VArquitectos.

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PassivHaus se estrella en la Torre Bolueta

Imagen de Bolueta, Bilbao, con la Torre Bolueta de fondo.

Torre Bolueta, emblema Passivhaus, sufre problemas de sobrecalentamiento, que ponen en entredicho al estándar energético más prestigioso.

El pasado 26 de Octubre el periódico vasco El Correo, publicó un artículo que pone sobre la mesa el problema de sobrecalentamiento de la Torre Bolueta, Bilbao.

Ha tenido un gran impacto entre los profesionales, puesto que se trata de un enorme proyecto de Visesa, la promotora pública del País Vasco que más esfuerzo hace por innovar y promover tecnologías “no tradicionales” de diferentes tipos, y porque es uno de los proyectos más grandes y emblemáticos certificados por el Instituto Passivhaus:

Torre Bolueta es el edificio más alto del mundo con sello PassivHaus

El imponente proyecto se desarrolló por el estudio VArquitectos, con un diseño que no deja indiferente por el tamaño, y por el impactante movimiento de su fachada, que le confieren los brillantes paneles modulares tridimensionales, que juegan con distintas volumetrías.

No tengo ninguna prueba, pero tampoco ninguna duda, de que el estudio de arquitectura ha cumplido su parte: meter todos los datos y parámetros en el programa PHPP para Passivhaus, que presume (con razón) de ser muy científico, para simular energéticamente el rendimiento del edificio, y cumplir todas las normativas de un edificio de esas características.

A partir de aquí, he seguido con interés todo tipo de especulaciones, basadas a mi juicio más bien en creencias, que tratan de explicar los motivos por los que la torre se sobrecalienta hasta alcanzar los 30º grados en el interior (según el artículo de El Correo):

“que si los vidrios se han elegido mal”, “que si el recuperador de calor”, “que si la falta de persianas”, “que si el color de la fachada”, etc.

A fecha de hoy, lo único cierto es que la queja de los vecinos es razonable.

No se han inventado que hace calor. Todo lo demás, especulación, que sin duda estará motivando un profunda revisión del proyecto por parte de Visesa.

Tengo gran curiosidad (profesional) por saber qué ha fallado aquí:

¿se han metido datos incorrectamente en el simulador energético?
¿Se han metido bien, pero el simulador no ha sido capaz de simular/prever correctamente?
¿Algún proveedor ha hecho algo mal?

Dependiendo del lobby, profesión o empresa a la que uno pertenezca, puedes elegir tu propia aventura.

El único motivo por el que Torre Bolueta se ha convertido en noticia, es por la notoriedad de los agentes implicados, ya que 30º grados en el interior de un hogar en verano, lo sufren el 80% de los españoles, lo que no va a evitar que PassivHaus se enfrente a su mayor crisis de credibilidad y reputación.

El rendimiento en invierno, como cabía esperar, es formidable.

No voy a alimentar ninguna teoría, puesto que no tengo ningún detalle fiable que me permita despejar los interrogantes que he planteado, si bien este caso genera un sano debate acerca de algunas cuestiones relacionadas con la arquitectura y el estándar,.

Passivhaus es sin duda un sinónimo de buena construcción. Creo que nadie puede rebatir esto. En el otro lado, me parece un estándar que representa un reto de técnicos para técnicos, apasionante, pero donde no tengo claro que el cliente final, que es quien paga “el reto”, se vea tan beneficiado en términos de retorno de la inversión.

Los datos de amortización son dudosos (nunca sabes con qué están comparando, y las comparaciones son odiosas). Además,

¿es la eficiencia energética lo más importante en una vivienda?

Es sin duda algo muy deseable, pero “el reto” que plantea el estándar es tal, que puede descuidar otros aspectos importantes que hacen que un proyecto sea de 10. Curiosamente, un usuario de una vivienda Passiv no sabe, como es natural, si el armado del pilar de su comedor está a la derecha o a la izquierda, pero suele saber que su casa tiene 0,47 renovaciones de aire por hora (por ejemplo).

Lo encuentro un estándar óptimo para viviendas industrializadas, donde controlas y replicas los detalles más complejos, pero muy arriesgado en construcción “in situ” tradicional, lo que explicaría que ninguna gran promotora que no sea constructora (como Lobe, por ejemplo) lo promueva.

Passivhaus se afana en poner en valor lo complejo y exigente que es el sello, en un mundo donde el éxito, cada vez más, reside en la simplicidad.

 A esta reflexión añadiría un par de recomendaciones adicionales, relacionadas con el debate, que haría en todo proyecto:

1. Ventilación natural cruzada

(y a ser posible también inferior-superior por cubierta, ya que el calor va hacia arriba)

Fundamental para disipar calor. La ventilación mecánica es incapaz de disipar calor al caudal necesario, en un escenario de gran sobrecalentamiento como el que se puede dar en España. Contemplar la ventilación natural en el diseño es una recomendación de arquitectura bioclimática y pasiva muy efectiva y gratuita (free-cooling o refrigeración nocturna). Se puede conocer más en este post.

En un edificio de las características de Torre Bolueta, es mucho más complejo diseñar pensando en ventilaciones cruzadas, debido a los condicinantes de las distribuciones propias de las torres de viviendas, sin embargo merece la pena. Sorprende leer que Visesa está dando cursos de ventilación a los usuarios de Torre Bolueta: esto no lo había visto, pero bienvenido sea.

2. Recomiendo vidrios con ganancias solares moderadas

Entre el 45 y el 55% (como es el caso de Torre Bolueta), frente a vidrios con ganancias en el entorno del 30%, pero siempre acompañados por dispositivos de control solar exterior (como no es el caso de Torre Bolueta). Esto nos permitirá beneficiarnos de las ganancias solares en los meses fríos y evitar el sobrecalentamiento en los meses cálidos, ya que es mucho más efectivo el control solar exterior, que el control solar en el vidrio.

El toldo o persiana (control solar dinámico en general), que es móvil, me permite variar las ganancias del hueco,

conforme a lo más interesante en función del clima y época del año. Tan importante o más que la eficiencia energética (entendida como transmitancia) es el control solar, ya que disipar calor puede ser mucho más difícil que protegerse del frío, y estos edificios están pensados para dejar pasar el calor, pero que este no salga: ideal en invierno, pero muy peligroso en verano.

Estos puntos, repito, son una recomendación general, no específica de Torre Bolueta, ya que las simulaciones deben prever la necesidad o no de los elementos de control solar en función del vidrio elegido, si bien, siempre se ha dicho que las simulaciones de sobrecalentamiento son bastante discutibles.

Ambas cosas me ayudan a desmentir algo que se ha repetido bastante y es que España, por cálido, es un caso especial donde no se puede aplicar Passiv. Esta afirmación contiene 2 imprecisiones:

  1. Los problemas de sobrecalentamiento de los hogares del resto de Europa en verano, son terribles.

2. Passiv no obliga a tener, para explicarlo de modo que se entienda, el mismo espesor de aislamiento en Hamburgo que en Sevilla; lo que sí exige es el mismo nivel de confort térmico (a igualdad de demanda), y eso es muy distinto. Otra cosa es que esté mucho más justificado hacer Passiv en Hamburgo que en Sevilla, por el retorno en la inversión.

Pero este es otro debate.

Alejandro Manso Virtus

Nacido en Madrid en 1983, formado en Arquitectura Técnica por la Universidad Politécnica de Madrid, ha desarrollado toda su vida profesional en el ámbito técnico y comercial del sector de la construcción, manteniendo un contacto permanente con arquitectos, constructores y promotores inmobiliarios, casi siempre en el ámbito de la obra nueva y particularmente orientado a soluciones industrializadas. En la actualidad, responsable de obra nueva y prescripción en VELUX, gestionando un equipo de arquitectos y expertos en obra nueva, creando valor y mejorando la calidad de los espacios para vivir, gracias a la luz natural y aire fresco.