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SARGADELOS, “Laboratorio de formas”

Si me centrase solamente en la arquitectura, hablar de Sargadelos seria hablar de Andrés Fernandez-Albalat Lois y del edificio creado para albergar la actual fábrica.

Sin embargo, hoy me centraré en todo lo que rodea su concepción, para saber cómo se originó, y apreciar más el valor de este edificio.

ORIGENES

Los orígenes de esta empresa, se remontan a los últimos años del siglo XVII. Antonio Raimundo Ibáñez, posteriormente nombrado Marqués de Sargadelos, fundó el primer complejo industrial de Galicia. Materializando el sueño de un empresario innovador que fabricó en tierras gallegas durante los principios de la industrialización capitalista en España.

Este complejo industrial contó con los primeros altos hornos de una empresa privada y con el primer complejo cerámico de España. Se mantendría en funcionamiento hasta el año 1875, año en el que cesa su actividad.

Antigua fábrica de Sargadelos.

El renacimiento de Sargadelos, se empieza a gestar desde Argentina, donde Isaac Diaz Pardo se encontrara Luis Seoane con para llevar a cabo lo que ellos pasaron a denominar el “Laboratorio de formas”.

Luis Seoane junto a Isaac Díaz Pardo.

LABORATORIO DE FORMAS.

El laboratorio de formas, pretendía ser un espacio multidisciplinar y colectivo para buscar el rostro estético de Galicia y la difusión de su identidad cultural.

Este concepto de identidad cultural, queda reflejado a la perfección en una frase de Castelao.

“…esta obra mía, no pasa de ser un simple experimento artístico. Pero aunque mereciese ser traducida a todas las lenguas del mundo, jamás dejaría de ser una obra de arte gallega”

Sargadelos, quizás por su pasado evocador, se convierte para Luis Seoane e Isaac Diaz Pardo en el emblema de los valores defendidos por el laboratorio de formas.

La idea de la nueva fábrica se empieza a gestar durante la década de los 60 y todos coinciden en que no debe de ser una reconstrucción de la antigua. El objetivo es recuperar la tradición y las raíces históricas pero de acuerdo a los nuevos tiempos.

En base a lo que busca el laboratorio de formas, el nuevo edificio tiene que incorporar la memoria y la identidad del lugar como ejes principales, buscando un equilibrio entre la arquitectura moderna y la tradición local. Al fin y al cabo, el laboratorio de formas es multidisciplinar y la arquitectura es una parte mas sobre la que mostrar su influencia.

LA FABRICA

La autoría del proyecto correrá a cargo de Andrés Fernandez-Albalat Lois, aunque la participación de Isaac Diaz Pardo es de especial importancia en el resultado final.

Si bien el proceso de fabricación de la cerámica es lineal, el proyecto lo cierra para establecer un proceso de fabricación anillado. Este recorrido infinito, genera un espacio interior tremendamente interesante a modo de plazuela, donde se pueden desarrollar reuniones y celebraciones de todo tipo.

El edificio albergara zonas de exposición y administración, así como otras zonas destinadas a fomentar el desarrollo de todo lo que tiene que ver con el arte, mediante seminarios, salas de debate, biblioteca, auditorio etc. Ya que si bien la produccion cerámica es muy importante, el objetivo del laboratorio de formas tenía como objetivos, además de la fábrica de cerámica, la creación de una editorial, la de un museo que recogiese el arte gallego contemporáneo y todo lo que tuviese que ver con el fomento de las diferentes disciplinas artísticas.   

OBJETIVOS

Cualquier objeto, cualquier rincón, es susceptible de impregnarse de este lenguaje y trasmitírselo al visitante.

Al igual que Xosé Bar Boo, del que hablamos en un artículo anterior, Fernandez-Albalat tiene la gran preocupación de humanizar los espacios de trabajo. Buscando no solo la optimización de los procesos productivos, sino también los espacios de relación y las condiciones óptimas de trabajo.

Estéticamente, el edificio se impregna de esta carga artística y se la contagia al visitante, mediante murales, esculturas y diferentes elementos que nos acompañan por cualquier lugar que visitemos.

Los motivos son variados, desde los retratos de personajes de las letras y el arte, personajes históricos de Galicia como Gelmirez, el Maestro Mateo o María Pita, o simplemente inspirados en la tradición celta y en las leyendas y objetos típicos de esta tierra.

Estos motivos son los que están presentes en todas las piezas de cerámica, ya que como  afirmó Luis Seoane durante la inauguración de la fábrica.

“… no se trata de remedar formas y estilos del pasado en un país, sino de la actualización para el presente y para los objetos de uso corriente de aquellas formas características y racionales del pasado que pueden adaptarse a la industria actual”.

Emilio Casariego Baamonde

Arquitecto formado en la ETSAC (Universidad Técnica Superior de Arquitectura de A Coruña), al terminar los estudios monta su propio estudio de arquitectura, el cual se dedicaba principalmente a proyectos de promoción por la zona de la Mariña de Lugo. Desde el año 2018 desarrolla la función de arquitecto de prescripción y obra nueva para VELUX, llevando las relaciones de la marca con los promotores, constructores y arquitectos de Galicia.